Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos (DRDH). UNESCO, con el apoyo de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, 1998. (Español).

Preámbulo1. Disposiciones Generales2. El Derecho a la Vida y a la Seguridad Humana3. La Seguridad Humana y un Orden Internacional Equitativo4. Participación Significativa en los Asuntos Públicos5. Libertad de Opinión, de Expresión, de Reunión, de Asociación y de Religión6. El Derecho a la Integridad Personal y Física7. Igualdad8. Protección de las Minorías y de los Pueblos Indígenas9. Derechos de los Niños y de los Ancianos10. Trabajo, Calidad de Vida y Nivel de Vida11. Educación, Artes y Cultura12. Derecho a los Recursos

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Capítulo 10 – Trabajo, Calidad de Vida y Nivel de Vida.

Artículo 35 – El deber y la responsabilidad de promover el derecho a un trabajo justamente remunerado.

  1. Los miembros de la comunidad mundial tienen deberes y responsabilidades, individuales y colectivos, de tomar las medidas apropiadas de respeto, protección y promoción del derecho a un trabajo justamente remunerado.
  2. Los estados tienen el deber y la responsabilidad de realizar todos los esfuerzos posibles para asegurar el derecho al trabajo de todas las personas dentro de su territorio o bajo su jurisdicción. Tales medidas deben incluir: a) adoptar políticas destinadas a promover el trabajo productivo; b) asegurar la seguridad en el empleo, en especial la protección contra el despido arbitrario o injusto; c) asegurar la igualdad de oportunidades y condiciones de trabajo sin discriminación por motivo de raza, color, sexo, orientación sexual, género, idioma, religión, opiniones políticas o de otro tipo, origen nacional, étnico o social, la discapacidad, la propiedad, el nacimiento u otros motivos similares; d) asegurar una remuneración justa y unas condiciones de trabajo favorables.
  3. El sector privado tiene la obligación de promover y crear oportunidades de empleo y, siempre que sea posible o viable, impedir la pérdida de empleos.
  4. Los estados tienen el deber de cooperar unos con otros para promover las oportunidades de empleo, especialmente en las naciones en desarrollo.
  5. Las organizaciones intergubernamentales competentes tienen el deber de ayudar a los estados en el desarrollo de una política de promoción del empleo y debieran vigilar y hacer cumplir por los gobiernos sus obligaciones de conformidad con este artículo.

Artículo 36 – El deber y la responsabilidad de promover la calidad de vida y un nivel de vida adecuado.

  1. Los miembros de la comunidad mundial tienen obligaciones y responsabilidades colectivas e individuales de tomar las medidas apropiadas para respetar, proteger y asegurar el derecho a una calidad de vida y a un nivel de vida adecuados para todos.
  2. Los estados tienen el deber y la responsabilidad primordiales de tomar medidas para asegurarse de que, en la mayor medida posible, todas las personas dentro de su territorio o bajo su jurisdicción no sufran hambre y tengan acceso al alimento adecuado y al agua no contaminada necesaria para una existencia saludable, normal y activa. Tales medidas deberán incluir: a) asegurar una producción y una distribución eficiente de los alimentos; b) asegurar la difusión de los conocimientos referentes a la nutrición; c) proporcionar asistencia a las personas que no puedan disponer de alimentos adecuados para ellos mismos o para sus familias.
  3. Los estados tienen la obligación de cooperar para conseguir la plena realización del derecho a no sufrir hambre y el derecho a una alimentación adecuada para todos. En especial deben cooperar para impedir y aliviar el hambre y conseguir una distribución equitativa de los alimentos, de conformidad con la necesidad que se tenga.
  4. Las organizaciones intergubernamentales competentes debieran esforzarse por la continua promoción y realización del derecho de todos a no sufrir hambre.
  5. Los estados tienen el deber y la responsabilidad primordiales de tomar medidas para asegurarse en la mayor medida posible de que todas las personas dentro de su territorio o bajo su jurisdicción tengan acceso a una vivienda adecuada y de precio razonable y que este acceso esté suficientemente protegido. Tales medidas deben incluir: a) asegurar el suministro de viviendas adecuadas y a un precio razonable, de conformidad con las necesidades; b) proporcionar ayuda a aquellos que no puedan conseguir por sí mismos o por sus familias una vivienda, a precio razonable, mediante sus propios recursos; c) lograr la seguridad de la permanencia en la vivienda, incluyendo la protección contra los desalojos arbitrarios e ilegales y el hostigamiento.
  6. Los estados tienen la obligación de cooperar para la plena realización del derecho a una vivienda adecuada para todos. En especial deben tomarse las medidas necesarias para cerciorarse de que se dedique al suministro de viviendas adecuadas una cantidad suficiente de ayuda financiera y otras ayudas internacionales.
  7. Las organizaciones intergubernamentales competentes deben promover y asegurar de manera continua el derecho de todos a una vivienda adecuada.
  8. Los estados deben tomar medidas para asegurar, en la mayor medida posible, que todos dentro de su territorio o bajo su jurisdicción tengan acceso a un óptimo estado sanitario. Tales medidas debieran incluir: a) asegurar el suministro de instalaciones y servicios de salud que sean adecuados y equitativos, especialmente los servicios de prevención y de salud primaria; b) tomar las medidas adecuadas para promover un ambiente saludable y eliminar las causas de la mala salud; c) prevenir, controlar y tratar las enfermedades epidémicas, endémicas y profesionales; d) proporcionar educación sanitaria y promover la responsabilidad individual de una buena salud; e) asegurar la atención sanitaria para todos, según sus necesidades, cualquiera que sean sus ingresos o su riqueza; f) asegurar el derecho a un óptimo estado de salud de los niños.
  9. Los estados tienen la obligación de cooperar para promover un óptimo estado de salud para todos. En especial los estados deben cooperar para impedir, controlar y tratar las enfermedades epidémicas y endémicas y deben compartir equitativamente los resultados de la investigación y la tecnología médicas.
  10. Las organizaciones intergubernamentales competentes tienen la obligación de esforzarse por una promoción y realización continuas del derecho de todos a un estado de salud óptimo.
  11. Los estados tienen el deber primordial de tomar medidas para asegurar en la mayor medida posible, una seguridad social adecuada para todos los que la necesiten, que incluya a los desempleados, los enfermos, los discapacitados, los ancianos o cualquiera que no pueda conseguir un sustento vital adecuado para sí mismo o para su familia por circunstancias que queden fuera de su control.
  12. Los empleadores tienen la obligación de proporcionar una seguridad social adecuada y de contribuir a ella, incluyendo las prestaciones por ancianidad, discapacidad o enfermedad de los empleados.

Preámbulo1. Disposiciones Generales2. El Derecho a la Vida y a la Seguridad Humana3. La Seguridad Humana y un Orden Internacional Equitativo4. Participación Significativa en los Asuntos Públicos5. Libertad de Opinión, de Expresión, de Reunión, de Asociación y de Religión6. El Derecho a la Integridad Personal y Física7. Igualdad8. Protección de las Minorías y de los Pueblos Indígenas9. Derechos de los Niños y de los Ancianos10. Trabajo, Calidad de Vida y Nivel de Vida11. Educación, Artes y Cultura12. Derecho a los Recursos

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