Declaración de Responsabilidades y Deberes Humanos (DRDH). UNESCO, con el apoyo de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, 1998. (Español).

Preámbulo1. Disposiciones Generales2. El Derecho a la Vida y a la Seguridad Humana3. La Seguridad Humana y un Orden Internacional Equitativo4. Participación Significativa en los Asuntos Públicos5. Libertad de Opinión, de Expresión, de Reunión, de Asociación y de Religión6. El Derecho a la Integridad Personal y Física7. Igualdad8. Protección de las Minorías y de los Pueblos Indígenas9. Derechos de los Niños y de los Ancianos10. Trabajo, Calidad de Vida y Nivel de Vida11. Educación, Artes y Cultura12. Derecho a los Recursos

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Capítulo 9 – Derechos de los Niños y de los Ancianos.

Artículo 33 – La obligación y la responsabilidad de respetar, proteger y promover los derechos de los niños.

  1. Los miembros de la comunidad mundial tienen deberes y responsabilidades, colectivos e individuales, de tomar las medidas apropiadas para proteger, respetar y asegurar los derechos de los niños.
  2. Los estados tienen el deber y la responsabilidad primordiales de tomar medidas para proteger, respetar y asegurar los derechos de los niños dentro de su territorio o del que esté sometido a su jurisdicción. Tales medidas deben incluir: a) ejercer cuidados especiales para asegurar la supervivencia y el bienestar mediante una nutrición adecuada, asegurando las atenciones sanitarias y otras necesidades de la vida de todos los niños y un nivel de vida adecuado para todos los niños; b) proteger y, siempre que sea posible, asegurar el derecho de los niños a crecer bajo el cuidado y la responsabilidad de sus padres, su familia o de un medio que proporcione una atención y crianza semejantes; c) asegurar una protección y asistencia especiales, incluyendo las atenciones sanitarias y la seguridad social de las madres, tanto antes como después del parto; d) prevenir y proteger a los niños de todas las formas de abuso, explotación o tráfico ilícito, incluyendo: i. el abandono y los malos tratos; ii. la violencia física y mental/psicológica o las lesiones y el abuso sexual; iii. la explotación económica, sexual y social; iv. el uso ilícito por los niños de estupefacientes y el empleo o la participación de niños en la producción, reparto y tráfico de tales sustancias; v. el tráfico ilegal de niños para los fines de su explotación sexual, la adopción forzosa o cualquier otro propósito. e) asegurar el establecimiento de instituciones, instalaciones, servicios y disposiciones adecuados y bien vigilados, para la protección, el mantenimiento, el cuidado, el bienestar y, cuando sea necesaria, la rehabilitación de los niños que necesiten el cuidado, la asistencia y la protección especiales del estado. f) asegurar la protección de los niños en tiempos de guerra, lo cual incluye:i. respetar y hacer que se cumplan las normas del derecho humanitario internacional aplicables a la protección de los niños en situaciones de conflicto armado;ii. tomar las medidas necesarias para asegurarse que no se permita que los niños se alisten en las fuerzas armadas ni que participen de una manera directa o indirecta en las hostilidades. g) respetar los derechos, deberes y responsabilidades de los padres, la familia y/o tutores legales de que cuiden y se ocupen de sus hijos y den instrucciones y orientaciones a sus hijos, de conformidad con los mejores intereses de los niños; h) respetar y asegurar los derechos de los niños a participar, de conformidad con sus crecientes capacidades basadas en su edad y en su madurez, en las decisiones y asuntos referentes a sus derechos e intereses. En especial los estados tienen el deber y la responsabilidad de asegurar el derecho de los niños a mantener y expresar sus opiniones libremente en todas las cuestiones que les afecten; i) asegurar que el sistema de justicia penal proporcione una protección especial a los niños, de conformidad con las normas reconocidas de los derechos humanos universales, en especial asegurando que los niños sean acogidos por instituciones únicamente como último recurso y solamente cuando los niños hayan cometido actos de violencia, y asegurando unas condiciones benévolas en las instituciones de corrección cuando los niños hayan sido encarcelados; j) asegurar el disfrute pleno y efectivo de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de todos los niños sin ninguna discriminación por ningún motivo, como la raza, el color, el sexo, la edad, la orientación sexual, el género, el idioma, la religión o las opiniones políticas o de otro tipo, la condición nacional, étnica o el origen social o la situación marital o cualquier otra condición de sus padres.
  3. Los padres, o en otros casos los tutores legales, tienen la responsabilidad primordial del cuidado, el bienestar y una crianza sana de sus hijos y tienen el deber y la responsabilidad de promover el desarrollo pleno y armonioso de sus hijos.
  4. Los estados tienen el deber de ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989.
  5. Los estados tienen la obligación de promover la cooperación internacional para la plena realización de los derechos del niño y tienen el deber de ayudar a los estados en desarrollo a la realización de los derechos del niño.
  6. Las organizaciones intergubernamentales competentes y las organizaciones no gubernamentales pertinentes tienen el deber de promover y contribuir a la plena realización de los derechos del niño.

Artículo 34 – El deber y la responsabilidad de promover y hacer que se realicen los derechos y el bienestar de los ancianos.

  1. Los miembros de la comunidad mundial tienen deberes y responsabilidades, colectivos e individuales, de tomar las medidas apropiadas para respetar, promover y asegurar los derechos y el bienestar de los ancianos.
  2. Los estados tienen la obligación primordial de tomar medidas para respetar, promover y asegurar los derechos de todos los ancianos radicados en su territorio o jurisdicción. Tales medidas deben incluir: a) asegurar el disfrute pleno y efectivo por parte de los ancianos de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, sin ninguna discriminación por motivo de edad; b) respetar y asegurar el bienestar, la dignidad y la integridad física y personal de los ancianos; c) asegurar el establecimiento de instituciones, instalaciones, servicios y disposiciones adecuados y debidamente vigilados para el mantenimiento, el cuidado y el bienestar de las personas ancianas que necesiten cuidados y asistencia especiales por parte del estado.
  3. Los estados y las organizaciones intergubernamentales competentes tienen el deber de cooperar en el plano internacional para contribuir al desarrollo y ejecución de los derechos de los ancianos y deben promover y contribuir a la plena realización de los derechos de los ancianos.
  4. Las organizaciones no gubernamentales pertinentes tienen el deber de ayudar a los gobiernos y a las organizaciones intergubernamentales para el desarrollo y realización de los derechos de los ancianos y deben contribuir a promover la conciencia de los derechos y necesidades de las personas ancianas.

Preámbulo1. Disposiciones Generales2. El Derecho a la Vida y a la Seguridad Humana3. La Seguridad Humana y un Orden Internacional Equitativo4. Participación Significativa en los Asuntos Públicos5. Libertad de Opinión, de Expresión, de Reunión, de Asociación y de Religión6. El Derecho a la Integridad Personal y Física7. Igualdad8. Protección de las Minorías y de los Pueblos Indígenas9. Derechos de los Niños y de los Ancianos10. Trabajo, Calidad de Vida y Nivel de Vida11. Educación, Artes y Cultura12. Derecho a los Recursos

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