Cantar del Mio Cid [Español Medieval]: Crónica de Veinte ReyesPrimer Cantar, Destierro del Cid: 1-1011-2021-3031-4041-5051-6061-63Segundo Cantar, Bodas de las hijas del Cid64-7071-8081-9091-100101-110111Tercer Cantar, La afrenta de Corpes112-120121-130131-140141-150151-152

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31

¡Oid a mi, Albar Fañez e todos los cavalleros!
En este castiello grand aver avemos preso;
los moros yazen muertos, de bivos pocos veo.
Los moros e las moras vender non los podremos,
que los descabeçemos nada non ganaremos;
cojamos los de dentro, ca el señorio tenemos,
posaremos en sus casas e dellos nos serviremos.”

32

Mio Çid con esta ganançia en Alcoçer esta;
fizo enbiar por la tienda que dexara alla.
Mucho pesa a los de Teca e a los de Terrer non plaze,
e a los de Calatayuth sabet, pesando va.

Al rey de Valençia. enbiaron con mensaje:
que a uno que dizien mio Çid Ruy Diaz de Bivar
airolo el rey Alfonsso, de tierra echado lo ha,
vino posar sobre Alcoçer en un tan fuerte logar,
sacolos a çelada, el castiello ganado a.

“Si non das consejo a Teca e a Terrer perderas,
perderas Calatayuth que non puede escapar,
ribera de Salon todo ira a mal,
assi ffera lo de Siloca que es del otra part.”

Quando lo oyo el rey Tamin por cuer le peso mal:
“Tres reyes veo de moros derredor de mi estar;
non lo detardedes, los dos id pora alla,
tres mill moros levedes con armas de lidiar,
con los de la frontera que vos ayudaran
prendet melo a vida, aduzid melo deland;
por que entro en mi tierra derecho me avra a dar.”

Tres mill moros cavalgan e pienssan de andar;
ellos vinieron a la noch en Sogorve posar.
Otro dia mañana pienssan de cavalgar,
vinieron a la noch a Çelfa posar;
por los de la frontera pienssan de enviar,
non lo detienen, vienen de todas partes.
Ixieron de Çelfa la que dizen de Canal,
andidieron todo’l dia que vagar non se dan,
vinieron essa noch en Calatayuth posar.

Por todas essas tierras los pregones dan,
gentes se ajuntaron sobejanas de grandes
con aquestos dos reyes que dizen Ffariz e Galve;
al bueno de mio Çid en Alcoçer le van çercar.

33

Fincaron las tiendas e prenden d’ las posadas,
creçen estos virtos ca yentes son sobejanas.
Las arobdas que los moros sacan
de dia e de noch enbueltos andan en armas;
muchas son las arobdas e grande es el almofalla.

A los de mio Çid ya les tuellen el agua;
mesnadas de mio Çid exir quieren a la batalla,
el que en buen ora nasco firme gelo vedava.
Tovieron gela en çerca complidas tres semanas.

34

A cabo de tres semanas, la quarta querie entrar,
mio Çid con los sos tornos a acordar:
“El agua nos an vedada, exir nos ha el pan;
que nos queramos ir de noche no nos lo consintran.
Grandes son los poderes por con ellos lidiar;
dezid me, cavalleros, commo vos plaze: de far.”

Primero fablo Minaya un cavallero de prestar:
“De Castiella la gentil exidos somos aca;
si con moros non lidiaremos no nos daran del pan.
Bien somos nos vi çientos, algunos ay de mas;
¡en el nombre del Criador que non pase por al,
vayamos los ferir en aquel dia de cras!”

Dixo el Campeador: “A mi guisa fablastes.
Ondrastes vos, Minaya, ca aver vos lo iedes de far.”
Todos los moros e las moras de fuera los manda echar
que non sopiesse ninguno esta su poridad.
El dia e la noche pienssan se de adobar.

Otro dia mañana el sol querie apuntar,
armado es mio Çid con quantos que el ha.
Fablava mio Çid commo odredes contar:

“Todos iscamos fuera, que nadi non raste
si non dos peones solos por la puerta guardar;
si nos murieremos en campo en castiello nos entraran,
si vençieremos la batalla creçremos en rictad.

E vos, Pero Vermuez, la mi seña tomad;
commo sodes muy bueno tener la edes sin arth;
mas non aguijedes con ella si yo non vos lo mandar.”

Al Çid beso la mano, la seña va tomar.
Abrieron las puertas, fuera un salto dan;
vieron lo las arobdas de los moros, al almofalla se van tornar.
¡Que priessa va en los moros! e tornaron se a armar;
ante roido de atamores la tierra querie quebrar;
veriedes armar se moros, a priessa entrar en az.

De parte de los moros dos señas ha cabdales,
e fizieron dos azes de peones mezclados, ¿qui los podrie contar?
Las azes de los moros yas mueven adelant
por a mio Çid e a los sos a manos los tomar.

“Quedas sed, me[s]nadas, aqui en este logar;
non deranche ninguno fata que yo lo mande.”
Aquel Pero Vermuez non lo pudo endurar,
la seña tiene en mano, conpeço de espolonear:

“¡El Criador vos vala, Çid Campeador leal!
Vo meter la vuestra seña en aquela mayor az;
¡los que el debdo avedes veremos commo la acorrades!”
Dixo el Campeador: “¡Non sea, por caridad!”
Respuso Pero Vermuez: ¡Non rastara por al!”

Espolono el cavallo e metiol en el mayor az;
moros le reçiben por la seña ganar.
dan le grandes colpes mas nol pueden falssar.
Dixo el Campeador: “¡Valelde, por caridad!”

35

Enbraçan los escudos delant los coraçones,
abaxan las lanças abueltas de los pendones,
enclinaron las caras de suso de los arzones,
ivan los ferir de fuertes coraçones.

A grandes vozes lama el que en buen ora naçio:
“¡Ferid los, cavalleros, por amor de caridad!
¡Yo so Ruy Diaz el Çid Campeador de Bivar!”

Todos fieren en el az do esta Pero Vermuez;
trezientas lanças son, todos tienen pendones;
seños moros mataron, todos de seños colpes;
a la tornada que fazen otros tantos son.

36

Veriedes tantas lanças premer e alçar,
tanta adagara foradar e passar,
tanta loriga falsar e desmanchar,
tantos pendones blancos salir vermejos en sangre,
tantos buenos cavallos sin sos dueños andar.

Los moros laman “¡Mahomat!” e los christianos “¡Santi Yague!”
Cayen en un poco de logar moros muertos mill e ccc. ya.

37

¡Qual lidia bien sobre exorado arzon
mio Çid Ruy Diaz el buen lidiador!

Minaya Albar Fañez que Çorita mando,
Martin Antolinez el burgales de pro,
Muño Gustioz que so criado fue,
Martin Muñoz el que mando a Mont Mayor,
Albar Albarez e Albar Salvadorez,
Galin Garçia el bueno de Aragon,
Felez Muñoz so sobrino del Campeador:
desi adelante quantos que i son
acorren la seña e a mio Çid el Campeador.

38

A Minaya Albar Fañez mataron le el cavallo,
bien lo acorren mesnadas de christianos;
la lança a quebrada, al espada metio mano,
mager de pie buenos colpes va dando.

Violo mio Çid Ruy Diaz el Castelano:
acostos a un aguazil que tenie buen cavallo,
diol tal espadada con el so diestro braço
cortol por la çintura el medio echo en campo.

A Minaya Albar Fañez ival dar el cavallo:
“¡Cavalgad, Minaya, vos sodes el mio diestro braço!
Oy en este dia de vos abre grand bando;
firmes son los moros, aun nos van del campo.”

Cavalgo Minaya el espada en la mano,
por estas fuerças fuerte mientre lidiando;
a los que alcança valos delibrando.

Mio Çid Ruy Diaz el que en buen ora nasco
al rey Fariz .iii.colpes le avie dado,
los dos le fallen y el unol ha tomado,
por la loriga ayuso la sangre destellando;
bolvio la rienda por ir se le del campo.
Por aquel colpe rancado es el fonssado.

39

Martin Antolinez un colpe dio a Galve,
las carbonclas del yelmo echo gelas aparte,
cortol el yelmo que lego a la carne;
sabet, el otro non gel oso esperar.

Arancado es el rey Fariz e Galve:
¡Tan buen dia por la christiandad
ca fuyen los moros de la e de la part!
Los de mio Çid firiendo en alcaz,
el rey Fariz en Terrer se fue entrar,
e a Galve nol cogieron alla;
para Calatayuth quanto puede se va.

El Campeador ival en alcaz,
fata Calatayuth duro el segudar.

40

A Minaya Albar Fañez bien l’anda el cavallo,
d’aquestos moros mato .xxxiiii.;
espada tajador, sangriento trae el braço,
por el cobdo ayuso la sangre destellando.

Dize Minaya: “Agora so pagado,
que a Castiella iran buenos mandados
que mio Çid Ruy Diaz lid campal a arrancada.”
Tantos moros yazen muertos que pocos vivos a dexados,
ca en alcaz sin dubda les fueron dando.

Yas tornan los del que en buen ora nasco.
Andava mio Çid sobre so buen cavallo,
la cofia fronzida: ¡Dios, commo es bien barbado!
Almofar a cuestas, la espada en la mano.

Vio los sos commos van alegando:
“¡Grado a Dios aquel que esta en alto,
quando tal batalla avemos arancado!”

Esta albergada los de mio Cid luego la an robada
de escudos e de armas e de otros averes largos;
de los moriscos quando son legados
ffallaron dx. cavallos.

Grand alegreya va entre essos christianos;
mas de quinze de los sos menos non fallaron.
Traen oro e plata que non saben recabdo,
refechos son todos esos christianos con aquesta ganançia.
A sos castiellos a los moros dentro los an tornados;
mando mio Çid aun que les diessen algo.

Grant a el gozo mio Çid con todos sos vassalos.
Dio a partir estos dineros y estos averes largos,
en la su quinta al Çid caen .c. cavallos;
¡Dios, que bien pago a todos sus vassallos
a los peones e a los encavalgados!
Bien lo aguisa el que en buen ora nasco;
quantos el trae todos son pagados.

“¡Oid, Minaya, sodes mio diestro braço!
D’aquesta riqueza que el Criador nos a dado
a vuestra guisa prended con vuestra mano.

Enbiar vos quiero a Castiella con mandado
desta batalla que avemos arancada.
Al rey Alfonsso que me a airado
quierol enbiar en don .xxx. cavallos
todos con siellas e muy bien enfrenados,
señas espadas de los arzones colgadas.”
Dixo Minaya Albar Fañez: “Esto fare yo de grado.”

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