Cantar del Mio Cid [Español Medieval]: Crónica de Veinte ReyesPrimer Cantar, Destierro del Cid: 1-1011-2021-3031-4041-5051-6061-63Segundo Cantar, Bodas de las hijas del Cid64-7071-8081-9091-100101-110111Tercer Cantar, La afrenta de Corpes112-120121-130131-140141-150151-152

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1

De los sos ojos tan fuertemientre lorando
tornava la cabeça i estávalos catando.
Vio puertas abiertas e uços sin cannados,
alcándaras vazías sin pielles e sin mantos
e sin falcones e sin adtores mudados.

“Sospiró Mío Çid ca mucho avíe grandes cuidados.
Fabló Mío Çid bien e tan mesurado:
¡Grado a tí, Sennor, Padre que estás en alto!
¡Esto me an buolto míos enemigos malos!”

2

Allí pienssan de aguijar, allí sueltan las rriendas.

la exida de Bivar ovieron la corneja diestra
e entrando a Burgos oviéronla siniestra.
Meçió Mío Çid los ombros e engrameó la tiesta:
“¡Albriçia, Álbar Fánnez, ca echados somos de tierra!

3

Mío Çid Ruy Díaz por Burgos entrava,
en su conpanna LX pendones.
Exíenlo ver mugieres e varones,
burgeses e burgesas por las finiestras son,
plorando de los ojos tanto avíen el dolor.
De las sus bocas todos dizían una rrazón:
«¡Dios, qué buen vassalo! ¡Si oviesse buen sennor!»

4

Conbidarle íen de grado mas ninguno non osava;
el rrey don Alfonsso tanto avíe la grand sanna,
antes de la noche en Burgos dél entró su carta
con grand rrecabdo & fuertemientre sellada,
que a Mío Çid Ruy Díaz que nadi no l’ diessen posada,
e aquel que ge la diesse sopiesse vera palabra
que perderíe los averes & más los ojos de la cara
e aun demás los cuerpos & las almas.
Grande duelo avíen las yentes christianas;
ascóndense de Mío Çid ca no l’ osan dezir nada.
El Campeador adelinnó a su posada;
así commo legó a la puerta falóla bien çerrada
por miedo del rrey Alfonsso que assí lo avíen parado
que si non la quebrantas’ por fuerça que non ge la abriese nadi.
Los de Mío Çid a altas vozes laman,
los de dentro non les queríen tornar palabra.
Aguijó Mío Çid, a la puerta se legava,
sacó el pie del estribera, una ferida l’ dava.
Non se abre la puerta ca bien era çerrada.
Una ninna de nuef annos a ojo se parava:
«¡Ya Campeador, en buen ora çinxiestes espada!
El rrey lo ha vedado, anoch dél entró su carta
con grant rrecabdo & fuertemientre sellada.
Non vos osaríemos abrir nin coger por nada;
si non, perderíemos los averes & las casas
& demás los ojos de las caras.
Çid, en el nuestro mal vos non ganades nada;
mas ¡el Criador vos vala con todas sus vertudes sanctas!»
Esto la ninna dixo & tornos’ pora su casa.
Ya lo vee el Çid que del rrey non avíe graçia.
Partios’ de la puerta, por Burgos aguijava,
lego a Sancta María, luego descavalga,
fincó los innojos, de coraçón rrogava.
La oraçión fecha luego cavalgava;
salió por la puerta & en Arlançón passava.
Cabo essa villa en la glera posava,
fincava la tienda & luego descavalgava.
Mío Çid Ruy Díaz el que en buen ora çinxó espada
posó en la glera quando no l’ coge nadi en casa,
derredor dél una buena conpanna.
Assí posó Mío Çid commo si fuesse en montanna.
Vedada l’an compra dentro en Burgos la casa
de todas cosas quantas son de vianda;
non le osaríen vender al menos dinarada.

5

Martín Antolínez el burgalés complido
a Mío Çid & a los suyos abástales de pan & de vino;
non lo conpra, ca él se lo avíe consigo;
de todo conducho bien los ovo bastidos.
Pagos’ Mío Çid el Campeador & todos los otros que van a so çervicio.
Fabló Martín Antolínez, odredes la que a dicho:
«¡Ya Canpeador en buen ora fuestes naçido!
Esta noch yagamos vayamosnos al matino,
ca acusado seré de lo que vos he servido;
en ira del rrey Alffonsso yo seré metido.
Si convusco escapo sano o bivo
aun çerca o tarde el rrey quererme ha por amigo;
si non, quanto dexo ¡no lo preçio un figo!»

6

Fabló Mío Çid el que en buen ora çinxó espada:
«¡Martín Antolínez sodes ardida lança!
Si yo bivo doblarvos he la soldada.
Espeso & el oro & toda la plata;
bien lo vedes que yo no trayo nada,
e huebos me seríe pora toda mi companna.
Ferlo he amidos, de grado non avríe nada.
Con vuestro consego bastir quiero dos archas;
incámoslas d’arena ca bien serán pesadas,
cubiertas de guadalmeçí & bien enclaveadas.

7

«Los guadameçis vermejos & los clavos bien dorados.
Por Rachel & Vidas vayádesme privado;
quando en Burgos me vedaron compra & el rrey me a airado,
non puedo traer el aver ca mucho es pesado,
enpennárgelo he por lo que fuere guisado.
De noche lo lieven que non lo vean christianos;
véalo el Criador con todos los sos sanctos,
yo más non puedo & amidos lo fago.»

8

Martín Antolínez non lo detardava,
passó por Burgos, al castiello entrava,
por Rachel & Vidas a priessa demandava.
por Rachel & Vidas apriessa demandava.

9

Rachel & Vidas en uno estavan amos
en cuenta de sus averes, de los que avíen ganados.
Legó Martín Antolínez a guisa de menbrado:
«¿O sodes, Rachel & Vidas, los míos amigos caros?
En poridad fablar querría con amos.»
Non lo detardan, todos tres se apartaron:
«Rachel & Vidas: amos me dat las manos
que non me descubrades a moros nin a christianos;
por siempre vos faré rricos, que non seades menguados.
El Campeador por las parias fue entrado,
grandes averes prisó & mucho sobejanos;
rretovo d’ellos quanto que fue algo,
por en vino a aquesto porque fue acusado.
Tiene dos arcas lennas de oro esmerado.
Ya lo vedes que el rrey le a airado.
Dexado ha heredades & casas & palaçios;
aquelas non las puede levar, si non, seríen ventadas;
el Campeador dexarlas ha en vuestra mano,
e prestalde de aver lo que sea guisado.
Prended las archas & metedlas en vuestro salvo;
con grand jura meted i las fes amos
que non las catedes en todo aqueste anno.»
Rachel & Vidas séyense consejando:
«Nos huebos avemos en todo de ganar algo.
Bien lo sabemos que él algo gannó,
quando a tierra de moros entró que grant aver sacó;
non duerme sin sospecha qui aver trae monedado.
Estas archas prendámoslas amas,
en logar las metamos que non sean ventadas.
Mas dezidnos del Çid: ¿de qué será pagado,
o que ganançia nos dará por todo aqueste anno?»
Respuso Martín Antolínez a guisa de menbrado:
«Mío Çid querrá lo que ssea aguisado,
pedir vos a poco por dexar so aver en salvo;
acógensele omnes de todas partes menguados;
a menester seisçientos marcos.»
Dixo Rachel & Vidas: «Dárgelos hemos de grado.»
«Ya vedes que entra la noch, el Çid es presurado;
huebos avemos que nos dedes los marchos.»
Dixo Rachel & Vidas: «Non se faze assí el mercado,
si non primero prendiendo & después dando.»
Dixo Martín Antolínez: «Yo d’esso me pago.
Amos tred al Campeador contado,
e nos vos ayudaremos que assí es aguisado
por aduzir las archas & meterlas en vuestro salvo,
que non lo sepan moros nin christianos.»
Dixo Rachel & Vidas: «Nos d’esto nos pagamos;
las archas aduchas, prendet seyesçientos marcos.»
Martín Antolínez cavalgó privado
con Rachel & Vidas de voluntad & de grado.
Non viene a la pueent ca por el agua a passado
que ge lo non ventanssen de Burgos omne nado.
Afevos los a la tienda del Campeador contado:
assí commo entraron al Çid besáronle las manos,
sonrrisos’ Mío Çid, estávalos fablando:
«¡Ya don Rachel & Vidas avédesme olbidado!
Ya me exco de tierra ca del rrey so airado;
a lo que m’ semeja de lo mío avredes algo,
mientras que vivades non seredes menguados.»
Don Rachel & Vidas a Mío Çid besáronle las manos.
Martín Antolínez el pleito a parado
que sobre aquelas archas darle íen VI çientos marcos
e bien ge las guardaríen fasta cabo del anno;
ca assí l’ dieran la fe & ge lo avíen jurado
que si antes las catassen que fuessen perjurados,
non les diesse Mío Çid de la ganançia un dinero malo.
Dixo Martín Antolínez: «Cargen las archas privado.
Levaldas, Rachel & Vidas, ponedlas en vuestro salvo;
yo iré convusco que adugamos los marcos,
ca a mover a Mío Çid ante que cante el gallo.»
Al cargar de las archas veríedes gozo tanto:
non las podíen poner en somo mager eran esforçados,
Grádanse Rachel & Vidas con averes monedados,
ca mientra que visquiessen refechos eran amos.

10

Rachel a Mío Çid la mano l’ ba besar:
«¡Ya Canpeador en buen ora çinxiestes espada!
De Castiella vos ides pora las yentes estrannas;
assí es vuestra ventura, grandes son vuestras ganançias,
una piel vermeja morisca & ondrada
Çid, beso vuestra mano en don que la yo aya.»
«Plazme», dixo el Çid, «D’aquí sea mandada;
si vos la aduxier d’allá; si non, contalda sobre las arcas.»
En medio del palaçio tendieron un almofalla,
sobr’ ella una sávana de rançal & muy blanca;
a tod el primer colpe III çientos marcos de plata echaron,
notólos don Martino, sin peso los tomava;
los otros CCC en oro ge los pagavan.
Çinco escuderos tiene don Martino, a todos los cargava.
Quando esto ovo fecho odredes lo que fablava:
«Ya don Rachel & Vidas en vuestras manos son las arcas;
yo, que esto vos gané, bien mereçía calças.»

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