Antes de nada podríamos hacer una primera distinción de los escudos, dependiendo de si representan una sola entidad, o más de una:

  • los escudos simples representan una sola persona o una entidad moral.
  • los escudos compuestos llevan la representación de varias personas o entidades, combinadas entre sí o unidas según las reglas de la blasonería.

Atendiendo a la categoría o pretensión de las personas físicas o morales significadas por los escudos, una buena ordenación sería la siguiente:

  • escudos de soberanía: propios de monarcas o dinastías reales.
  • escudos de pretensión: adoptados por nobles pretendientes al trono. Realmente es una simbología falsa, pues las utilizan como si ya lo poseyeran antes de ser nombrados formalmente.
  • escudos de concesión: otorgados por un Soberano a súbditos beneméritos, por cuya intervención el reino ha obtenido algún beneficio digno de distinción.
  • escudos de patronato: que por concesión del Soberano añaden a sus piezas alguna importada de las armas monárquicas, simbolizando que la persona o comunidad a quien pertenece el escudo se halla bajo especial protección del Monarca;
  • escudos de dignidad: consisten principalmente en los accesorios u ornamentos propios de una categoría elevada, conferida al propietario del escudo, como por ejemplo una titulación nobiliaria, algún tipo de grandeza, etc.
  • escudos de ciudad: propios de pueblos y ciudades.
  • escudos de provincia: propios de regiones.
  • escudos nacionales: que simbolizan a un país.
  • escudos de comunidad o corporación: corresponden a juntas o asociaciones.
  • escudos de linaje o de familia: Identifican a un individuo como miembro de un linaje. Son hereditarios.

Los escudos de familia pueden recibirse por alguno de estos títulos:

  • por sucesión: heredados y sin variación alguna.
  • por alianza:, blasones compuestos, formados por la combinación de blasones dos o mas de varias familias emparentadas
  • por sustitución: debidos a cambios de unos emblemas por otros, mediando el contrato y la autorización pertinente.
  • por conmemoración y recargo, que tienen algún nuevo elemento añadido a los heredados, conmemorando algún hecho personal del noble que las lleva. Entre estas modificaciones de los escudos familiares por piezas recargadas están las brisuras.

Se llama acolado al escudo familiar propio de una mujer casada o viuda, cuando se pone junto al de su marido y bajo un mismo timbre (corona o yelmo) resultando un doble escudo y, por extensión, cualquier otro escudo unido de igual manera.

Publicado por Geneallity

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